jueves, 15 de febrero de 2007

((o))

El ardor en lo pies lo hizo parar, los tenia dormidos pero eso no le impedía sentir el dolor que recorría sus largas extremidades inferiores, ardiendo desde la punta de los pies, pasando por las pantorrillas y reteniéndose en las rodillas punzando sin desaparecer. Desde el cuello aprisionado por aquella camisa de seda blanca la cual se mantenía inseparable a su piel gracias a una fina corbata negra, hasta la mitad de la espalda, el sudor frío resbalaba sin evaporarse.

Sorprendido sobo sus tobillos inflamados, se reincorporo rápidamente miro hacia arriba descubrió un circulo blanco, distante intenso e indiferente, al tratar de divisar el horizonte manchas de color rojo, amarillo, verde azul y púrpura limitaron su visión, sus manos comenzaron a hormiguear sintió nauseas, la respiración se le dificultaba, con su mano izquierda sumamente temblorosa seco el sudor en su frente.

No se lo explicaba pero sabía que faltaba muy poco, algunos minutos más de caminata y por fin llegaría, el olor a sal que momentáneamente el viento le estrellaba en el rostro lo indicaba.

De pronto el gran dolor y la debilidad fueron opacados por la confusión, siempre la maldita costumbre de querer saber lo que menos importa; Quien era…? Que hacia…? Por que…?, palpo sus bolsillos, una cajetilla blanca delgada y arrugada ofrecía el ultimo cigarro sin filtro, lo prenso con sus labios secos y partidos tiñendo levemente la boquilla con un color marrón, un sabor dulce y muy poco refrescante salto a las papilas gustativas, el cual inmediatamente fue difuminado por el sabor amargo del tabaco. En la bolsa trasera del pantalón descubrió una cartera negra de piel con apariencia reluciente, en cuanto la abrió diversos rectángulos de colores sonaron al golpear el suelo, entre ellos una identificación con foto la cual llamo su atención, tranquilo reviso la imagen se tomo su tiempo, paso el pulgar un sin numero de veces por el rostro queriéndolo limpiar de algo que no tenia, tras algunos minutos de intentar esculpir alguna imagen con la huella dactilar arrojó el objeto al pavimento incandescente.

Un pie después del otro nuevamente, giro en algunas ocasiones, hacia atrás y hacia adelante, pero solo se advertía una carretera muy estrecha de dos carriles, algunos baches informaban sobre el bajo presupuesto con el que se había contado para la creación de esta, a los lados manglares restringidos por una zanja fangosa y unos cuantos tablones flagelados por un alambre de púas muy viejo.

Al llegar a la playa se recostó en la arena tibia, descansando la cabeza en un tronco bofo y húmedo de color negro, se quito los zapatos, pero solo paso un minuto antes de que se pusiera nuevamente de pie, el cigarrillo callo de su boca se agacho para recogerlo y nuevamente la nauseas se hicieron presentes, en esta ocasión fueron mas intensas acompañadas de un constante zumbido adornado por las mismas manchas multicolores pero esta vez solo anunciaban un tempestuoso torrente de recuerdos , decenas de rostros se postraron frente a el, a todos los reconoció inmediatamente, lentamente se desvanecieron y se hicieron presentes todas las primeras veces de su vida, cada escena acompañada por la canción que fue cómplice de tal vivencia. Gracias a este lapso de benevolencia que le obsequio el hemisferio dominante y a la espontánea liberación de endorfinas sintió muchas ganas de sonreír, suspiro profundamente y al hacerlo su boca fue inundada por el amargo sabor del agua salada, abrió los ojos con diámetro exagerado pero el ardor le evito enfocar la vista en algo, su pulso se disparo, inmediatamente sintió un dolor que le aguijoneo entre las cejas, burbujas se fugaban por su nariz y boca emitiendo un sonido muy singular, ya no podía ser aire lo que entrara por dichas cavidades, en segundos sus pulmones se llenaron de agua.

La cabeza lentamente miro hacia el suelo hasta que su recorrido fue detenido por la unión de la barbilla y el pecho, vio sus pies desnudos postrados en la arena, a igual velocidad comenzó a mirar hacia arriba, un infinito espejo ondulante delimitaba su zenit. Ahora todo era tan claro, por fin había llegado al principio de todo.

2 comentarios:

ar3iv dijo...

Gente con poder especulativo no ha visitado tu hi, talvez no entienden tu redacción o son peresos para terminar d leerlo y en el peor de los casos no se les ocurre comentario que hacerte, no encuentren simetría entre la historia y el pensamiento, quizá solo les paresca muy interesante y no logran encontrar las palabras adecuadas que no se escuchen absurdas y sumisas ante las tuyas, talvez no les gusta escrtibir, no saben hacerlo y más razones por las que nadie ha escrito comentarios al respecto, se me ocurre que pudiste borrar alguno.

Por otro lado, personalmente, no encuentro la manera de hacerle comentario; es verdad que es sumamente extraño, al menos para mí, enterarte de la existencia de un tipo que camina por ahí pretendiendo nada y de pronto darse cuenta de que lo que buscaba y no sabía que era, lo ha encontrado por fin, bien, pues no se que clase de comentario podría hacer, a mi me parece que no seré la única a la que le agrade y tampoco la última que lo lea, relea pensando en como lo entenderas...

Pero en fin, lo poco que he alcanzado a leerte además de alguna que otra frace con la que al mismo tropezamos en nuestros intercambios de fracsillas, es lo que tienes publicado por aqui y esa historia muy rara y :S ... muy rara, de tu libreta, pero eso es otra cosa. Solo puedo decirte que es muy bueno leer lo que escribes, me hace sentir orgullosa jaja y es curioso, pero sigo esperando a que continues escribiendo.

Excelente publicación, hombre que detesto "laser".

Anónimo dijo...

Laik it. Sigue haciéndolo Jorge, no te detengas, hazlo cada vez más. Yo puedo ser tu correctora de estilo. :D Jajaja, o puedo intentarlo, al menos.